| Reticulitis traumática | |
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La reticulitis traumática está causada por la ingestión de cuerpos extraños, generalmente de naturaleza metálica (clavos, alambres, trozos de metal, etc. Que se localizan en el bonete. Si sólo lesionan la mucosa, se origina una reticulitis simple, pero si atraviesan el bonete da lugar a una reticuloperitonitis traumática.
Síntomas
La sintomatología no es muy precisa, depende del grado y naturaleza de la lesión, y del tipo de cuerpo extraño.
Las primeras manifestaciones clínicas son inapetencia, descenso brusco de la producción de leche, retraso de la rumia y de los movimientos de la panza. Las manifestaciones de dolor sólo se aprecian si hay reticuloperitonitis con formación de pus en la cavidad abdominal.
Diagnóstico
Se han puesto en práctica numerosas pruebas para poner de manifiesto el dolor si hay adherencias o abcesos.
Prueba de percusión. Golpear vigorosamente, con un martillo percutor grande con cabeza de goma, en la zona de proyección del bonete, inmediatamente detrás del apéndice xifoides del esternón.
Prueba de la comprensión del dorso. Se realiza pellizcando con ambas manos la piel de la cruz. El animal se ve obligado a encogerse poniendo en tensión los músculos abdominales, que desplazan las vísceras ocasionando dolor.
Prueba del palo. Dos ayudantes apoyan un trozo de madera cilíndrico en la zona de proyección del bonete. Lo comprimen con fuerza y dejan de hacerlo bruscamente.
Para percibir los posibles quejidos del animal, el facultativo ha de situarse muy cerca de los ollares mientras los ayudantes hacen las maniobras indicadas.
Estas pruebas sólo tienen valor cuando el dolor se manifiesta sólo en la zona de proyección de bonete. Si el dolor es espontáneo o provocado al percutir cualquier otra parte del abdomen habrá que pensar en otros procesos.
También puede emplearse los detectores de metales, pero solo como complemento de las pruebas del dolor provocado, ya que los bóvidos suelen retener en el bonete cuerpos metálicos que no llegan a provocar lesión alguna.
Tratamiento
El tratamiento más eficaz en la extracción del cuerpo extraño mediante ruminotomía, aplicando la técnica quirúrgica correspondiente y el uso de antibióticos para prevenir infecciones.
| | Alcalosis de la panza | |
| La alcalosis de la panza se presenta por la ingestión de alimentos muy ricos en proteínas.
Sístomas
Este tipo de alimentación favorece la producción de amoniaco. El pH de la panza sube por encima de 7, se altera la flora microbiana, y se origina un cuadro de mucha gravedad con inapetencia, paresia de la panza, apatía, desaparición de la rumia, adelgazamiento, diarrea, decúbito prolongado, coma y muerte a los pocos días.
Diagnóstico
Puede establecerse clínicamente por la sintomatología y la determinación del pH de la panza.
Tratamiento
Administrar por vía oral, con sonda, unos 50 c.c. de ácido láctico disueltos en 10 litros de agua pura o con cocimiento de semillas de lino. Como complemento, puede administrarse, también por vía oral, de ½ a 1 cubo de líquido de la panza de una vaca sana, o fermentos liofilizados.
Prevención
Alimentación equilibrada tanto desde el punto vista cuantitativo como cualitativo.
| | Acidosis de la panza | |
| La acidosis de la panza es un proceso causado por la ingestión de alimentos muy ricos en hidratos de carbono fácilmente digestibles (melazas, remolacha de azúcar, frutas, etc.), cuando los microorganismos de la panza no están acostumbrados a esa dieta.
Cuando se realiza un cambio brusco de alimentación: la flora microbiana se altera, con incremento de las bacterias productoras de ácido láctico en el rumen, que ocasiona el descenso del pH hasta valores inferiores a 4. Al mismo tiempo hay una intensa producción de histamina y una baja producción de vitamina B1.
Síntomas
Al principio se observa retardo en los movimientos de la panza y disminución de la producción de leche. En los casos un poco más graves hay síntomas de cólico, inapetencia, diarrea espumosa, a veces sanguinolenta, marcha tambaleante y decúbito permanente. En los casos más graves, los animales, si están en pie presentan síntomas de paresia del tercio posterior y caen cuando se intenta moverlos, permanecen en decúbito, entran en coma y mueren.
Lesiones
En la necropsia se observan lesiones en la mucosa de la panza con ulceraciones, y su contenido con una tonalidad lechosa y fuerte olor ácido.
Diagnóstico
Se establece por la sintomatología clínica y la determinación del pH del rumen.
Tratamiento
Hay que hacerlo lo más pronto posible para frenar la evolución del proceso.
Suprimir in mediatamente el pienso nocivo, y a continuación, suministrar de alrededor 1 kg. de levadura de panadero con agua fría, por medio de una sonda esofágica. Al mismo tiempo, hay que administrar por vía antihistamínicos, glucocorticoides y 3 gr. de vitamina B1. Cuando aparecen síntomas de intoxicación hay que hacer una ruminotomía para vaciar totalmente el contenido de la panza, y sustituirlo con 10 litros de líquido del rumen de vacas sanas (puede obtenerse en el matadero) mezclado o no con cocimiento de semillas de lino,
Prevención
Evitar los cambios bruscos de alimentación y controlar administración de piensos ricos en hidratos de carbono.
| | La obstrucción del estómago en bovinos | |
| La obstrucción del esófago es un accidente bastante frecuente en el ganado vacuno estabulado, especialmente en las vacas. Está provocado por la ingestión de alimentos que por su tamaño no peden progresar debidamente por el esófago.
Síntomas
El cuadro aparece de forma brusca cuando al animal está comiendo, de repente muestra un estado de ansiedad con movimientos anormales de la lengua y, por dificultad o imposibilidad de deglución de la saliva, intensa sialorrea. Si la obstrucción es completa, impide el eructo, los gases se van acumulando progresivamente en el rumen (meteorismo)
En ocasiones, cuando el trozo de alimento está cerca de la faringe, el animal expulsa lo expulsa con violentas arcadas y con golpes de tos. Cuando esto no sucede es preciso hacer un tratamiento adecuado.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es desplazar el cuerpo extraño hacia la panza, para lo cual se emplea una sonda esofágica gruesa con la que se le empuja suavemente, previa inyección por vía endovenosa un espasmolítico (dipirona sódica,o propionil promacina), para vencer los espasmos del esófago.
También es conveniente aplicar a través de la sonda medio o un litro de agua caliente (depende de la profundidad a que se encuentre el obstáculo), para facilitar su desplazamiento.
Si el meteorismo es muy intenso y pone en peligro la vida del animal, se hará una punción en la panza (ruminocentesis), dejando puesta la sonda del trocar hasta que el proceso se haya resuelto. Cuando esto ocurre, el animal se recupera rápidamente.
Para prevenir cualquier proceso neumónico, por deglución desviada de las grandes cantidades de saliva acumuladas delante del obstáculo, conviene administrar durante 2- 3 días un antibiótico por vía parenteral.
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